Inundaciones

Han pasado más de 25 años desde que se trazaron los primeros lineamientos del Plan Parcial Zona Sur, un proyecto urbano que prometía ordenar el crecimiento de la ciudad hacia el costado sur, delimitado entre la Autopista Central del Norte, el Canal de Vargas y el Camellón de Narváez, incluyendo los terrenos de la Villa Olímpica y la Urbanización Juan Grande.

El plan, concebido como una hoja de ruta para el desarrollo urbano en el mediano y largo plazo, establecía incluso el congelamiento de licencias de construcción y urbanización mientras se adelantaban los estudios técnicos. Sin embargo, ese congelamiento se diluyó en la práctica y, al día de hoy, la zona sur de Duitama crece sin el ordenamiento que se prometió.

De manera misteriosa con el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) del 5 de abril de 2002, desapareció, como por arte de magia, la zona de El Cebadero, un importante humedal de aproximadamente 250 hectáreas que funciona como regulador de caudales para el río Chicamocha. Este humedal es el principal condicionante para el desarrollo del Plan Sur, pues su conservación es fundamental para el ecosistema de la parte baja de la ciudad, ya que es el receptor de las aguas lluvias, constituyéndose en un riesgo para los desarrollos urbanísticos del sector.

Un desarrollo desbordado y sin planificación

La Avenida de las Américas impulsó hace décadas la expansión hacia el sur, especialmente en proyectos de vivienda. El Plan Parcial advertía ya en ese momento que se trataba de una zona casi libre, con ocupación inferior al 20% y con riesgos de urbanización sin control.

Esa advertencia se cumplió. Lo que debía ser una zona modelo de planificación urbana se convirtió en un mosaico de conjuntos residenciales aislados, predios divididos sin criterios técnicos y urbanizaciones que sufren con sus infraestructura básicas.

Los problemas que el plan buscaba prevenir: falta de vías paralelas a la autopista, deficiencias en el sistema de alcantarillado, desagües precarios y vacíos urbano, hoy se evidencian con mayor fuerza. En tres sectores los proyectos de vivienda de interés social son islas en un espacio sin desarrollo.

Una deuda pendiente con el orden urbano

No solo el Plan Sur es una deuda pendiente con el ordenamiento y urbanismo de la ciudad, también lo es un detallado ESTUDIO DE RIESGOS, en una ciudad con deslizamientos e inundaciones continuas.

Así como recuperar el humedal El Cebadero es prioritario, la contratación de un estudio de riesgos para sector urbano y rural es urgente, no da espera.

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