A medida que se acercaba la fecha de realización del Campeonato Mundial de Ciclismo en Ruta, la Unión Ciclística Internacional, UCI, presionaba a la Federación Colombiana de Ciclismo sobre aspectos relacionados con la organización y la seguridad de la ruta, para minimizar los riesgos de los ciclistas y la Federación presionaba a la Administración Municipal. A poco más de un mes una de las inquietudes era la de los perros en las calles, tanto en el sector urbano como en la parte rural por donde se correría la prueba.
Cómo ya se ha relatado una de las tareas era precisamente esa, por ello la Secretaría de Gobierno y la Policía Nacional iniciaron recorridos para dialogar con los dueños de las mascotas que encontraban en las calles y con los campesinos que no tenían su ganado o amarrado o con cerca electrificada, ya que el alambre de púa había sido retirado por seguridad de los ciclistas. El temor era que un perro se atravesara en la vía y ocasionara una tragedia.
Por esa época existía el “coso” un lugar a donde se llevaban los animales que eran encontrados en las vías públicas. Cuando era ganado se alimentaba y esperaba por sus propietarios que más temprano que tarde llegaban a pagar la multa y retirar los semovientes. Pero con los perros el asunto era distinto, por eso después de unos días pasaban a mejor vida.

Que el Alcalde había ordenado el aniquilamiento de los perros callejeros fue noticia nacional.
Esa práctica llegó a oídos de los periodistas y entonces la Secretaria de Gobierno Marcela Suárez debió acudir a los medios de comunicación a dar explicaciones y desmentir la información que rápidamente pasó de chisme de barrio a noticia nacional: “EL ALCALDE de Duitama ha ordenado una campaña de aniquilamiento de perros.”
El asunto no pasó a mayores, pero el caricaturista “Goyo” plasmó el momento de manera bastante jocosa y finalmente los perros no vieron el Mundial en primera fila.


