El 11 de julio de 1983 es una fecha especial para el ciclismo colombiano, aquel día los escarabajos disputaron su primera etapa en las montañas del Tour de Francia.
Las extensas jornadas llanas los habían dejado exhaustos y aquel día, en la subida al Tourmalet, después del Col d’Aubisque, puerto de montaña mítico de los Pirineos, Patrocinio Jiménez soltó al grupo y sólo Robert Millar, del Peugeot, fue tras él. Los dos alcanzaron a Michaud, un francés que iba adelante.
El colombiano, antes del puerto, lanzó un ataque, ganó el famoso premio y le tomo 15 segundos a su compañero de aventura; Patrocinio no bajo el ritmo y continúo forzando el paso en los puertos de Aspin y Peyresourde, es allí en donde Miller lo sobrepasa y en el descenso suma tiempo sobre el colombiano que finalmente es tercero, detrás de “Perico” Delgado y Pascal Simon, “Condorito” Corredor fue quinto en la etapa.

La etapa 10 del Tour de Francia de 1.985 fue el escenario para la primer gran gesta del pedalismo colombiano en Europa.
Al terminar la brillante jornada Miguel Ángel Bermúdez dijo que lo demostrado por los escarabajos, ese día, merecía que Colombia realizara un Mundial de Ciclismo. De inmediato los medios nacionales hicieron eco y empezó, en medio del escepticismo, la consecución de la sede del Mundial.
Las posteriores e inolvidables actuaciones de Lucho Herrera, Fabio Parra y Condorito Corredor, entre otros, anunciaba en Europa que el ciclismo colombiano había llegado para quedarse, por eso no fue extraño que en 1985 se presentara la candidatura de Colombia para los Mundiales de Ciclismo, solicitud que no tuvo éxito; pasaron los mundiales de Italia, Estados Unidos, Australia, Bélgica, Francia, Japón, Alemania, España, Noruega y finalmente fue en Brugnera, Italia, en dónde en 1.994 se consiguió la sede del Mundial para Boyacá.
Fotografía tomada de Velo-Pages
